¿Cuánto cobras?
Mi honorario de gestión lo acordamos en la llamada, cuando ya vi tu cuenta y sé qué trabajo pide, y va siempre aparte del presupuesto de pauta. No publico un precio de lista porque no todas las cuentas piden el mismo trabajo, y poner un número antes de ver la tuya sería inventarlo. La pauta la pagas tú, directo a Meta con tu tarjeta, y la cuenta publicitaria queda siempre a tu nombre: ese dinero no pasa por mí en ningún momento. Si el número te suena alto, la pregunta correcta no es cuánto cuesta, sino cuánto vale para ti un cliente nuevo. Si todavía no sabes ese número, ese es el primer problema a resolver, y es lo primero que te ayudo a ordenar en la llamada.
¿Cuánto tengo que poner en pauta al mes?
Al menos USD 1.000 al mes, mil dólares. No es un número puesto para espantar curiosos: Meta necesita una cantidad mínima de conversiones para aprender a quién mostrarle tu anuncio. Por debajo de eso la campaña se pasa el mes adivinando y tú pagas por ese aprendizaje sin llegar a usarlo. Es quemar presupuesto en cámara lenta. Si hoy no lo puedes sostener, no me contrates todavía; prefiero que vuelvas cuando lo tengas.
Ya trabajé con otra agencia y no funcionó. ¿Por qué contigo sí?
Es lo que más escucho, y por eso la primera pregunta de la llamada es qué se hizo antes. En las cuentas que he revisado, casi siempre el problema es uno de tres: la medición estaba rota y Meta optimizaba hacia el lugar equivocado, la oferta era débil, o las campañas nunca tuvieron tiempo ni presupuesto para aprender porque se cambiaban cada pocos días. Necesito ver la cuenta para decirte cuál de los tres fue. Y si el problema no eran los anuncios sino tu proceso de venta, también te lo voy a decir, aunque me deje sin cliente.
No tengo tiempo para meterme en esto.
No necesitas estar encima; para eso me contratas. No necesito que aprendas a usar el administrador de anuncios. Lo que sí necesito de ti: accesos a tu cuenta publicitaria y a tu página, respuestas rápidas cuando te pregunte algo del negocio y que alguien de tu lado conteste los mensajes que lleguen. Ese último punto no es negociable. Puedo traerte al cliente hasta la puerta, pero si el mensaje se queda sin responder hasta el día siguiente, ya compró en otro lado.
¿Y si no funciona?
Puede pasar, y quien te jure lo contrario te está vendiendo humo o no ha gestionado suficientes cuentas. Lo que hago es repartir el riesgo: en lugar de apostar todo el presupuesto a un ángulo, lo divido entre varios, corto rápido el que no rinde y muevo ese dinero al que sí. Y te aviso apenas veo que la cosa no va, en lugar de estirar el contrato. Vas a saber en qué se gastó cada dólar y qué anuncio lo gastó, y vas a ver lado a lado lo que Meta atribuye y lo que tú registraste como venta. Lo que no voy a hacer es prometerte hoy una cifra de ventas, por teléfono y sin haber visto tu cuenta. Lo que sí te doy por escrito, una vez definimos juntos los objetivos: si a los 45 días no alcanzamos los objetivos que dejamos por escrito al arrancar, sigo gestionando tu cuenta sin cobrarte honorarios de ahí en adelante hasta que se cumplan.
¿Me vas a amarrar a un contrato largo?
El acuerdo es de tres meses y se paga mes a mes, no todo por adelantado. Te explico por qué ese número y no doce: es el tiempo mínimo real para dejar la medición en orden, que las campañas salgan de la fase de aprendizaje y que los datos alcancen para decidir con fundamento en lugar de con corazonadas. Contratar unos pocos días y apagar todo es perder el dinero, porque el arranque es la parte cara y la que todavía no rinde. Y si quieres irte, la cuenta publicitaria ya es tuya desde el primer día: la pagas tú directo a Meta y está a tu nombre, así que no hay nada que reclamarme. Y te llevas todo lo que se construyó: los públicos, los creativos, la estructura de campañas, la investigación de mercado, los ángulos de venta que funcionaron, los formatos que mejor rindieron, los motivadores de compra que detecté y el análisis de ventas con mis recomendaciones para tu manual de ventas. No me guardo el aprendizaje de tu cuenta.
¿Quién hace los creativos, las fotos y los videos?
Se acuerda antes de arrancar y depende del proyecto: los puede producir mi equipo o los puedes poner tú. Lo que siempre pongo yo son los ángulos, el gancho y el texto: qué se dice, a quién y en qué orden, y sale de la investigación, no del gusto de nadie. Un video bonito con el mensaje equivocado es plata quemada con mejor resolución. Y por lo que he visto: si tu negocio tiene cara (tú, tu local, tu equipo, tu producto real), ese material grabado con el celular suele conectar mejor que una foto de banco de imágenes.